FORMACIÓN Y PREVENCIÓN ANTE EL CIBERACOSO

En estos últimos tiempos estamos escuchando hablar muy a menudo, y lamentablemente que suceda, sobre episodios de acoso escolar entre nuestros estudiantes. Esto, nos ha llevado a darnos cuenta de que tan grande es el problema de la violencia en nuestras casas de formación y fuera de ellas. Tanto es así, que ni los mismos padres y  docentes saben cómo responder ante estos hechos. Al problema del acoso escolar debemos sumarle  ahora el problema de “ciberacoso” ¿Sabes qué es?

El ciberacoso son todos aquellos actos o acciones de acoso y molestia que se realizan a través de medios electrónicos (pc. celulares, chat, sms, email, redes sociales) de forma reiterada y continua. Ser víctima de este tipo de violencia significa quedar enredado en situaciones que pueden hacer mucho daño y que por lo general la víctima no sabe qué hacer para salir de ello. Son acciones peligrosas que traen consecuencias graves en el acosado y por esta razón se necesita poner mucha atención cuando nos “ciber-comunicamos”. Se está generalizando, que nuestros jóvenes, por falta de una debida alfabetización mediática sobre la web 2.0, coloquen fotos insinuantes, informen sobre datos sensibles de la familia, ofendan a sus iguales a través de las redes, etc sin conocer sus responsabilidades y consecuencias.

Algunas de las manifestaciones más comunes de este tipo de violencia se manifiestan a través de email, sms y redes sociales con contenidos vulgares, ofensivos y hasta racistas. Se pueden observar casos más elaborados de violencia como el grooming o el sexting, el cual es el tipo de violencia más visto en la red. A veces, puede comenzar como un juego pero hay que conocer los límites y es aquí donde entra la familia y la transmisión de valores. Algo que observamos en común en las charlas que hemos impartido sobre este tema, tanto a docentes como apoderados, es la falta de conocimiento sobre las herramientas 2.0 y como utilizarlas a nuestro favor. Pero el que exista el ciberacoso, no significa para nada que debamos dejar de utilizar internet. Para no caer en ataques de violencia cibernética debemos estar atentos en lo que escribimos en la red y nuestro comportamiento en ella. Debemos conocer tanto apoderados, alumnos y docentes, que se debe hacer o no se debe hacer en las redes. El anonimato no nos brinda ningún tipo de protección pero nuestros jóvenes parecen no saberlo.

¿Qué podemos hacer? Son varios los consejos, pero todo dependerá del tipo de ciberacoso. Un primer consejo que podemos darles es no responder al ciberacosador, así no alimentamos su violencia, pero el principal consejo es formarse y conocer sobre este tema. En el proceso de educación para el uso de los medios, los protagonistas son la familia, la escuela y los alumnos. Es necesario que estos se involucren activamente. La prevención es la clave y para ellos debemos alfabetizarnos mediáticamente, para tratar de buscar soluciones al problema de forma conjunta.

Esp. Vito Lacasella